C-CINCO y la necesidad de una institución contable propia en México

El C-CINCO (Centro Colombiano de Investigaciones Contables) no es un edificio burocrático es una red intelectual fundado en los años 80, agrupa a los pensadores más brillantes de las universidades colombianas con un objetivo claro:

“Construir una contabilidad pensada desde y para Latinoamérica”.

A diferencia de los colegios de contadores tradicionales que se enfocan en cursos de actualización fiscal, C-CINCO funciona como un tanque de pensamiento, no aceptan las NIIF (IFRS) como dogmas, las analizan, las critican y proponen alternativas que protejan la industria nacional y el medio ambiente, aportan una voz crítica, cuando el Banco Mundial dice “Apliquen esta norma”, C-CINCO responde: “¿Cómo afecta esto a la PYME colombiana?” han logrado que la academia contable europea y anglosajona respete el pensamiento latino

Algunos de sus autores con mayor peso en el pensamiento critico son leídos en tesis doctorales en toda Hispanoamérica:

Jack Araujo Eniso: El “padre” de la contabilidad crítica colombiana. Un defensor acérrimo de la soberanía contable.

Rafael Franco Ruiz: Autor de Contabilidad Integral. Plantea que el contador debe ser un científico social, no un tenedor de libros.

Mauricio Gómez Villegas: El enlace contemporáneo. Ha llevado la discusión sobre contabilidad y medio ambiente a las grandes ligas mundiales

México y C-CINCO mantienen una relación de “Vecinos Distantes”, mientras C-CINCO estaba escribiendo libros sobre epistemología contable y defensa nacional, México estaba firmando el TLC (NAFTA), su relación es de respeto pero de desconexión, México ve el C-CINCO como demasiado teórico-político y C-CINCO ve a México como demasiado pragmático y subordinado a Estados Unidos.

¿Por qué en México NO existe un C-CINCO?

1. Nuestra economía está tan integrada a Estados Unidos que la estandarización es una necesidad de supervivencia. El pensamiento crítico mexicano se sacrificó en el altar de la eficiencia comercial. Necesitábamos hablar el idioma financiero de Wall Street (US GAAP / IFRS) rápido, sin cuestionar tanto.

2. En México, la investigación contable se centralizó en el CINIF (Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera).
El CINIF es excelente, pero es un organismo privado y técnico. Su meta es la Convergencia (parecernos al mundo), no la Divergencia (defender lo nuestro).

3. Tenemos investigadores brillantes en la UNAM (FCA) y el IPN, pero trabajan aislados no existe una “Red Nacional” con el peso político que tiene C-CINCO para pararse frente al SAT o a la Secretaría de Hacienda y decir: “Esta reforma está mal conceptualmente”.

México no necesita copiar a C-CINCO, necesita evolucionar su propio modelo sin dejar de ser prácticos (somos una potencia exportadora), pero debemos dejar de ser sumisos intelectualmente necesitamos un organismo (o una alianza UNAM-IPN-Privadas) que no emita normas, sino que emita posturas, reformar planes de estudio, enseñar a cuestionar no solo aplicar.

México debe voltear al sur e instruir a nuestros contadores a leer a Jack Araujo y a Mauricio Gómez, e invitar al C-CINCO a nuestros congresos, la Técnica Mexicana y la Filosofía Colombiana podrían crear contadores muy bien preparados.
C-CINCO nos enseña que la contabilidad es un arma de defensa social, en México, hemos usado la contabilidad como herramienta de cumplimiento fiscal y financiero es hora de usarla también como herramienta de pensamiento.

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